Hace unos meses terminé una relación muy importante para mí. Aun siendo tanatóloga y especialista en rompimientos de relaciones me topé con todos los fantasmas de los que mis pacientes hablan cuando llegan a mi consultorio. Después de un rompimiento, ya sea esperado o sorpresivo nuestra psique es un caos. La realidad a la que estábamos acostumbradas o acostumbrados ha cambiado.
Al terminar una relación, emprendemos el camino del duelo. La persona que atraviesa conscientemente este camino será una persona más fuerte y como resultado resurgirá una mejor versión de sí al completarlo.
Sin embargo, en este camino nos topamos con gigantes maestros como el miedo, la ansiedad, la tristeza y la desesperación.
Todas y todos atravesaremos una paleta de diferentes emociones y en mi caso, a pesar de saber toda la teoría y entender qué es lo que estaba pasando, tampoco lo hizo más fácil de sobrellevar.

Ambos de mis padres llevan años meditando y a pesar de mi resistencia en un principio, me han inculcado poco a poco el hábito. Los beneficios de la meditación son muchísimos y al buscarlos en internet la lista pareciera interminable. Es por esto que este escrito no es necesariamente de eso, sino de cómo la meditación puede ser una gran herramienta en el momento de atravesar un duelo. Lo cual no únicamente está basado en el progreso de mis pacientes, sino en mi experiencia personal también.
Me gusta usar la analogía de la mente y los pensamientos como un caballo. Si montáramos un caballo salvaje, éste nos llevaría a donde quisiese y con la velocidad que él decidiese. Por otro lado, si montáramos un caballo adiestrado, el o la jinete podría decidir el paso y la dirección que quisiera que su caballo tomara. Lo mismo pasa con el rompimiento, después de terminar una relación. Nuestra mente es como un caballo salvaje con pensamientos obsesivos y hasta lastimosos. La meditación nos ayuda a adiestrar nuestro caballo (o entrenar nuestra mente) y controlar los pensamientos que nos hacen daño.
Si estás atravesando por un duelo y te interesa comenzar a practicar la meditación y así poder controlar tus pensamientos y por ende tus emociones son varias las opciones que tienes para empezar. Puede ser que te interese comenzar con meditaciones guiadas, las cuales puedes encontrar en YouTube ya sea en inglés o en español. Donde nos dan sugerencias de la postura que debemos tomar hasta las instrucciones e imágenes que quien las guía describe.
Por el otro lado, puede ser que te interese más empezar en silencio. Te recomiendo sentarte y buscar una postura cómoda y poner el temporizador por cinco minutos. Enfócate únicamente en tu respiración, siente como se llenan de aire tus pulmones y como lo expulsan. Cuando lleguen a ti otros pensamientos no los entretengas, regresa nuevamente tu atención a tu respiración.
Mi recomendación es que para comenzar, medites todos los días por al menos 5 minutos. Poco a poco te recomiendo que vayas aumentando tu tiempo de meditación. Estoy segura que te será de gran ayuda en este proceso que estás atravesando.

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